Después de la guerra a Franz Eisele se le fue posible volver a organizar su empresa, establecer la habitual producción y también cuando sus hijos volvieron a casa se reincorporaron a la empresa. Los años de guerra no fueron tan difíciles de soportar como los años de inflación que posteriormente siguieron. De esto se podía suponer que la fuerza de este infatigable empresario se iba a apagar rápidamente.
Pero esto no detuvo a Franz Eisele de seguir trabajando. Tiempo después se construyó un nuevo edificio y lo amuebló como las oficinas anteriores; pero por encima de todo construyó su taller de fundición cuyo manejo otorgó a su hijo Carlos.
El 3 de febrero de 1926, a la edad de 62 años Franz Eisele falleció. A él no se le permitió disfrutar más de los frutos su trabajo tan arduo a través de los años de reposo. A la tumba se llevó algunas ideas y proyectos que quería desarrollar.
Eisele dejó una fábrica de 20.000 m² , de los cuales aprox. 4.400 m² estaba edificado y con más de 60 trabajadores que estaban empleados. A pesar de su éxito siempre fue un gran ser humano y nunca olvidó la miseria y la pobreza de sus años de juventud. Por eso valoraba a cada uno de sus hábiles trabajadores y siempre le gustaba seguir siendo él mismo. Si alguien tenía alguna necesidad, él le prestaba su ayuda y se empeñaba a ver a todos sus trabajadores como una gran familia. Por esta manera de pensar logró que sus empleados trabajaran contentos y una gran parte de ellos se quedaron trabajando por algunas décadas en su empresa.
Hoy en día la empresa Eisele se sigue llamando “Franz Eisele & Söhne” y es dirigida por los señores Bernd y Michael Eisele que pertenecen a la cuarta generación. La empresa se ubica sobre una extensión de 42.000 m² de los cuales aprox. la mitad está edificada. En primer lugar aún se encuentran las bombas y mientras tanto las gamas de productos siguen aumentando considerablemente.
Fuera del ámbito de la agricultura están disponibles también bombas autocebantes para la construcción y de aguas servidas. |
El programa de distribución abarca también los homogenizadores sumergidos, tanques abonadores de 4m³ hasta 15 m³ de capacidad con silos de acero ondulado para la agricultura y procesos industriales así como accesorios para plantas de tratamiento de aguas servidas y Biodigestores.
De todos los productos que Eisele fabrica aprox. 30% se exportan, no solo a nivel europeo sino incluso en el mundo entero los cuales son valorados y apreciados pero la mayor parte de productos se quedan en Alemania. Aún cuando la empresa representa una industria moderna e innovadora con una amplia gama de productos, uno siente que aún se relaciona fuertemente con la agricultura. Esto se observa claramente a través de la cifra de negocios cuya mayor parte proviene de la ingeniería agrícola, aproximadamente un 80%. Todo el personal directivo que ha comandado la empresa después de la muerte del fundador tiene que acreditar que siempre ha trabajado con eficiencia, dedicación, ingenio e innovación. Tiene que adaptar sus productos a nuestra economía de mercado que cambia constantemente y que se vuelve más difícil.
Fuente: Kurt Häfner


 Tornería moderna recién creada antes de la Primera Guerra Mundial en primer plano se observa a Franz Eisele. |